Los socios de la SGAE trabajan por la integración social de los menores

 



Fruto de la colaboración entre la SGAE y la ONG Educación Cultura y Solidaridad, se están celebrando los talleres creativos impartidos por miembros de la Sociedad en el campamento de verano urbano de San Cristóbal de los Ángeles (Madrid), dirigido a niños que no tienen otra oportunidad de vacaciones, ni de salir fuera de su barrio. En concreto, durante el mes de julio de 2013, se han atendido a 53 menores con edades comprendidas entre los 6 y los 13 años (24 niños y 29 niñas).

 

A través de su Área Social y Asistencial y con la colaboración de la ONG, la SGAE pretende acercar la cultura a los más necesitados  y, especialmente, a los niños, por el papel integrador y educativo inherente a la labor creativa de quienes integran esta Sociedad. Estudios recientes afirman que el aprendizaje de ciertas disciplinas, como la música, no solo afecta al desarrollo de aspectos cognitivos, mejorando los resultados académicos; sino que también influyen en el trabajo en equipo y en la socialización de los más pequeños. Por su parte, la ONG Educación, Solidaridad y Desarrollo, desarrolla desde 1991 este campamento de verano “desde la convicción de que el proceso socioeducativo de las personas no debe agotarse en el sistema escolar, y que debe insertarse en una concepción más amplia de una educación a lo largo de la vida, concebida como la condición de un desarrollo armonioso y continuado de la persona”.

 

Hemos asistido estos días a dos de los seis talleres puestos en marcha por la SGAE, concretamente, al Taller de Flamenco para Niños, a cargo de la bailaora Dolores Sabaniego y al Taller de Escritura Creativa, impartido por el director, guionista y realizador Antonio Recio, ambos socios de esta Sociedad.

 

“He experimentado que enseñarles a crear mejora su autoestima”

 

El guionista y realizador Antonio Recio explica que ha sido “una experiencia maravillosa y enriquecedora para mí, porque he podido observar y contagiarme del entusiasmo increíble de unos niños que tienen muchas ganas de hacer cosas, de contar sus experiencias al mundo. En cuanto a la participación de la SGAE en este tipo de iniciativas, el creador defiende que es “absolutamente necesario que se desarrollen actividades que acerquen la cultura a los barrios pobres, más cercanos de lo que nos imaginamos a veces, y que se entienda que el acceso a la cultura es otra de las necesidades que tienen estos niños, porque he experimentado cómo enseñarles a crear puede llegar a mejorar su autoestima”. El guionista recuerda una actividad en la que debían rellenar viñetas, “me impresionaron sus ganas de comunicarse y expresar” e insiste en que su contribución a este proyecto de la SGAE “ha sido muy enriquecedora para él y no dudaría en volver a participar. No tengo palabras para explicar cuánto me ha aportado”.

 

La bailaora Dolores Sabaniego, con amplia experiencia profesional y docente en el mundo del flamenco, ha destacado el interés de los más pequeños del campamento por el baile, independientemente de su origen y su cultura, “eran niños venidos de todos los países y se mostraron muy animados con la actividad, muchos no paraban de preguntarme profe, profe ¿cuándo vas a volver?”. Explica Dolores que al llegar prefirió separarlos en dos grupos, por edades, “y funcionó de maravilla porque así pude atenderlos mejor. Y, dependiendo del día, uno y otro grupo lideraron el entusiasmo por la actividad, demostrando que el flamenco tampoco tiene edad”. La bailaora ha aplaudido esta iniciativa de la SGAE, “muy buena para acercar nuestros mundos”.